Pocas cosas hay en esta vida mejores que un gin-tonic. Y muchos presumen de saber prepararlo, pero esto es como la política o el fútbol: todos se creen expertos, aunque la mayoría no tiene ni idea. Por eso se nos ocurrió explicarte cómo preparar el gin-tonic perfecto, para que no caigas en la ‘expertología cuñada’ de moda.

Si uno busca el sobresaliente en coctelería, tiene que hacerlo con el mejor material. Y si estamos hablando de ginebras, tu mejor amiga será Gin MG, una ginebra de corte clásico, elaborada artesanalmente a partir de productos 100% naturales. A diferencia de otras ginebras, Gin MG es una de las primeras elaboradas en España. Después de 75 años, algo saben del tema, y durante esta última época han decidido retomar su receta original (de 1940) y renovar el diseño. Porque hay muchas formas de tomar un gin-tonic, pero ellos se lo toman ‘muy en serio’.

Ya tenemos la ginebra perfecta. Ahora sólo falta que elijas una tónica premium (ahí te dejamos elegir, porque los matices son cosa del barman) y sigas los pasos que te indicamos a continuación.

1º- Elige bien el vaso y enfríalo con hielo.

Boca ancha para el aroma, cinco o seis hielo y… un buen brazo para moverlos en el interior hasta que esté bien frío. Cuando alcances el punto, deshazte del agua.

2º- No te pases ni te quedes corto

Entre 4 y 5 cl. Ahí tienes el secreto. Ni más, ni menos. Sabemos que el sabor de Gin MG y su toque a enebro te tiran bastante. Pero hay que saber frenar. Porque en el equilibrio está la clave.

3º- El aroma…

Toca cuidar otros sentidos antes de pegar un trago. Hay quien matiza, matiza y matiza, pero nosotros creemos en el sabor original, sin artificios ni florituras. El único margen posible se lo dejamos al twist de limón. Ya está. Sin complicaciones. Gin MG y tu tónica premium son todo lo que necesitas para acertar de pleno antes de mojarte el gaznate.

4º- Cuidado con las burbujas

Unos optan por la cuchara y otros por el pulso ‘de los campeones’. Allá cada uno. El caso es que debes echar muy despacio tu tónica premium para no romper las burbujas que contiene. De lo contrario, perderás todo en este paso. Una vez más, los pequeños detalles son la clave….

5º- Lúcete y no te cortes

Hay quien se pasa removiendo la mezcla como si aquello fuese un ritual chamánico. ¡Error! Adiós a las burbujas, a la integridad del pobre twist, y blablabla. Nada, olvídate. El truco está en mezclar todo de con un solo golpe de arriba abajo. Ya está. Que no es una marmita.

6º- 59, 58, 57, 56,…

Espera. El gin-tonic perfecto necesita un minuto para reposar después de tanta historia. En 60 segundos, los ingredientes terminarán de mezclarse y el sabor será perfecto. Merece la pena aguantar un poco.

7º- Enjoy de moment

Acabas de preparar el gin-tonic perfecto. Y lo mejor de todo: ya no eres un cuñado. Es el momento de presumir y disfrutar.