Qué ver y qué comer en 24 horas en Varsovia

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VARSOVIA
Ilustración: Angie Díaz

Superviviente nata, Varsovia es una amalgama de contrastes y de cicatrices de un pasado que le ha hecho renacer como el ave Fénix y buscar su sitio. Entre pierogis, vodkas y más de un dulce, proponemos pasar de puntillas por el centro histórico para así hacer unas cuantas paradas en la versión más cosmopolita de la ciudad. Prepárate para disfrutar de una gran gastronomía, terrazas, cafés llenos de vida y una arquitectura vanguardista. Advertencia: abrígate bien. Ellos saben lo que es el frío. Tú (todavía) no.

08:00 DESAYUNO

Si lo tuyo es el dulce, la chocolatería Wedel saciará tus deseos. La espera será recompensada, y mientras aguardas la cola podrás ir decidiendo el tipo de chocolate que quieres degustar (apunta el de ron y el de naranja). Si, en cambio, quieres comenzar el día degustando uno de los manjares típicos de Polonia, puedes ir a Przegryz. Ahí te esperan los pierogi, unos dumplings cocidos (también versión frita) rellenos de diferentes delicias. ¿Un secreto? Si quieres un lugar tranquilo para organizar el día, Tolubie tiene unas tartas que son pura tentación.

10:00 NEON LOVERS

Arrancamos el día en el distrito de Praga, un rincón de la ciudad que respira arte. Desde allí se llega al Neon Muzeum donde una de las salas guarda neones de todo tipo de colores y formas recuperados después de la II Guerra Mundial. Acompañados por el buen tiempo, deja de lado el tren y ponte en marcha para pasear en bicicleta por el río Vítusla y haz una parada en alguno de los cafés que dan a la orilla. La calle Nowy Swiat (Nuevo Mundo), llega hasta el casco antiguo, pasando al lado de la Universidad. Es el llamado Camino Real de Varsovia y bien merece ser descubierto.

13:00 ¿COMEMOS?

Al lado del Museo de Arte Moderno, la chef Marta Gessler regenta Qchnia Artystyczna, un interesante restaurante de cocina de autor. Merece la pena acompañar las vistas al parque Lazienki con unos solomillos al kopytka o unos raviolis con bacalao y mousse de apio. Si buscas platos 100% caseros, Prasowy es tu lugar. Con aires de los años 50, no te pierdas su sopa de tomate, el Golabki (hoja de col rellena de carne con salsa de tomate) o el rosol (un tremendo caldo tradicional con fideos caseros). Si todavía no te has dejado tentar por los pierogi, Zapiecek cuenta con 23 tipos diferentes.

16:00 VENERANDO A CHOPIN

Paseando entre árboles por los caminos del Park Lazienki, el parque más grande de Varsovia, se descubre la estatua con la que la ciudad rinde homenaje a Fédéric Chopin. Cuando el tiempo acompaña, los amantes del virtuoso compositor ponen la banda sonora. Tras venerar al gran pianista y a pocos minutos saliendo del parque se encuentra Być Może. Este café ofrece una espectacular oferta de panes que llaman a una merienda más que merecida. Para los cerveceros, en Pijalnia wodki i piwa puedes elegir una (o más) de su extensa carta, pero siempre acompañado por uno de los embutidos ahumados típicos de Polonia.

20:00 MERCADO, CENA Y VODKA

Toda una institución en la ciudad, Hala Koszyki albergaba antiguamente uno de los tres mercados más emblemáticos de Varsovia. En 2016 se convirtió en un ‘food market’ que mantuvo su estética industrial y dónde hay que dejarse ver como un ciudadano más. Los viernes, con jazz de fondo en directo, se puede disfrutar (de puesto en puesto) de las delicias locales. Para los que buscan algo diferente, en el centro se encuentra ELIXIR by Dom Wódki. Ofrece una visión moderna de la contundente cocina polaca con una combinación de vodka perfectamente maridada para cada plato.

20:30 ¿Y DESPUÉS?

Si te mantienes en pie después de una cena bien regada de buen vodka, The roots bar ofrece cocteles increíbles para rematar la noche. Apunta Puszcza Biatowieska mezcal, kale, lima, té amargo y un poco de jarabe de limón. Cosmo Bar es otra opción interesante con una amplia carta de combinados. Si te ha llegado la hora de dormir, date un capricho y disfruta de la noche en un palacete del siglo XVI. El Hotel Bellotto es el único 5 estrellas, ubicado en el casco antiguo de Varsovia. Par alos que disfrutan con algo más moderno, el H15 superará tus expectativas en una de sus junior suite.

*Artículo publicado originariamente en TAPAS nº 40, febrero 2019.
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