Pedro Piqueras y su simpatía por la paella

De carácter afable, Pedro Piqueras es una de las caras más conocidas que hay en el periodismo televisivo español.

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Querido y respetado por todos en la profesión, Pedro Piqueras ya soñaba con ser periodista de niño; le gustaba escribir relatos y hacía los periódicos del colegio. Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid, ha dedicado la mayor parte de su carrera a la información en radio y televisión, trabajando como presentador de informativos o programas de actualidad.

Después de pasar por Televisión Española, Antena 3 y Radio Nacional de España, en el año 2006, la cadena privada Telecinco lo contrata como director de informativos. En esta nueva etapa ha conseguido que el informativo que presenta sea líder en su franja horaria, con un seguimiento de más de 2.500.000 espectadores y un 15% del share.

¿Cuándo se dio cuenta de que el periodismo se convertiría en su profesión?

El periodismo siempre me gustó. Creo que desde la enseñanza primaria, cuando hacíamos aquellos periódicos murales… Un día hice un cursillo de periodismo -tendría dieciséis años- y en el curso siguiente, en COU, me ofrecieron trabajar en el diario Pueblo, en la Delegación de Albacete. Esa fue mi primera oportunidad y donde tuve dos maestros extraordinarios: León Cuenca y Eduardo Cantos.

Ha trabajado en las tres grandes cadenas de televisión de España. ¿Qué diferencias principales encuentra entre ellas?

Hay algunas diferencias que responden a la propia evolución de los medios audiovisuales. Cuando empecé a trabajar en TVE, en 1988- aquella era prácticamente la única alternativa informativa- había mucha dependencia del gobierno, pero los trabajadores siempre tenían el reto de intentar hacer un relato equilibrado, neutral de las noticias políticas… Cuando aparecieron las cadenas privadas se ganó en libertad y en competencia. Creo que los noticiarios de televisión han ganado mucho al haber diferentes opciones, pero también hay algún que otro despropósito informativo.

¿Qué exclusiva le gustaría dar en su informativo?

La misma que muchos de mis compañeros. Por ejemplo, que los estudios sociológicos de un momento determinado indiquen que los españoles somos más cultos, serios y bondadosos o que junto a millones de personas de otros países hemos conseguido frenar el cambio climático. Pero todo eso, según parece, va para largo.

Las ‘fake news’ están irrumpiendo con fuerza en los medios de comunicación. ¿Les han colado alguna en su informativo?

El problema es que hemos entrado en un período en que las fuentes de información, los dirigentes políticos… intentan contar “su verdad” que, en general, siempre es una verdad a medias. Todo lo que se añade en la otra mitad suele ser mentira o una interpretación subjetiva de la realidad. En estos momentos hay gente que da por hecho que la verdad no importa. Y verdadero no es sinónimo de creíble, hay mentiras susceptibles de ser creídas.

Lo malo es que no pasa nada; nunca pasa nada. Me parece muy preocupante, porque afecta a la misma esencia de la democracia y al derecho de los ciudadanos a la información.

Ha entrevistado en los últimos años a todos los presidentes del Gobierno de España, ¿quién se lo puso más difícil?

Ninguno lo pone difícil realmente. Entre ellos hay quien puede estar más tenso que otros. Siempre que hago una entrevista pretendo un ambiente distendido para obtener la mayor información posible de parte del entrevistado, y suele ocurrir. Sin embargo, a veces hay dirigentes políticos, sean presidente o de la oposición, que vienen a dar un mensaje previamente preparado, aprendido, con lo que se rompe el carácter de la entrevista; o bien la emprenden contra otros políticos, o lanzan eslóganes propagandísticos… A veces, a mi parecer, eso se repite demasiado y es entonces cuando las entrevistas empiezan a no valer como género informativo. Suele pasar fundamentalmente en tiempos electorales.

¿Qué es lo más sorprendente que le ha pedido el asesor de un presidente de Gobierno antes de la entrevista?

La verdad es que no recuerdo que me hayan pedido algo. Bueno, sí: alguno ha querido saber las preguntas, pero siempre he respondido que no, que ellos pueden suponer lo que les puedo preguntar, que les preguntaré por cuestiones que les competen, no por la carrera espacial o la vida en Marte.

¿Nuestros líderes políticos entienden a los medios de comunicación?

Saben lo que significan y el poder que se deriva de los medios, a favor y en contra de sus deseos.

¿Le preocupa el rumbo que está tomando la política en España?

Claro que me preocupa. No me gusta nada en absoluto la deriva de la política española ni la mundial. Creo que los dirigentes de los partidos tradicionales han dejado pasar el tiempo sin resolver cuestiones muy importantes, derivadas de la globalización, que han aumentado las desigualdades sociales. También creo que les falta conocimiento de la historia, no valoran suficientemente el significado e importancia de la Unión Europea y durante mucho tiempo no han prestado atención a los intentos de desintegrar una institución que ha conseguido decenios de paz, de intercambio cultural y de progreso de nuestro continente. Y esto, entre otras cosas, ha conducido al avance de la extrema derecha en Hungría, Francia, Italia y ahora en España. También creo que han dejado crecer un nacionalismo, un independentismo que fomenta la diferencia, la identidad excluyente, el odio y la insolidaridad. Espero que no sea demasiado tarde para reconducir las cosas.

El juicio del Procés está ocupando muchos minutos en los espacios informativos. ¿Cómo lo ve?

Creo que es un juicio que pone en evidencia mucho de lo que hablaba antes. La inacción política, la entrega a las exigencias nacionalistas por un puñado de votos que permitiera el gobierno de uno u otro color, nos ha llevado a una situación absurda. Hay errores por todas partes que han derivado en esta situación. Francamente me parece deplorable el odio generado, esa división absoluta, ese darse la espalda entre personas que un día se tuvieron afecto. Sí, creo que la política ha hecho bandera del enfrentamiento y la prueba de ello está en ese juicio y los acontecimientos que lo han motivado.

¿Es fiel a los periódicos impresos o prefiere informarse por los diarios digitales, internet…?

Soy fiel a los periódicos, pero lo primero que consulto son los medios digitales e internet. Ahora bien, necesito el periódico, pasar sus páginas en busca del análisis… Ahí encuentro artículos fantásticos que me habría gustado escribir.

¿En cuál de los restaurantes de las tres cadenas que ha trabajado se come mejor?

En el de Telecinco, por supuesto. Lo digo absolutamente en serio, no porque trabaje aquí. Bueno, también hace mucho tiempo que no voy a comer ni a Antena 3 ni a Televisión Española.

Los periodistas vivimos de una manera muy acelerada. En cuestión de gastronomía, ¿se cuida, come de todo…?

Como de todo. Mi problema es que a veces no lo hago de forma equilibrada. En los últimos tiempos tiendo a comer más vegetales, huevos e hidratos… Pero soy flexible. Una carne bien cortada a la brasa me encanta.

¿Qué plato le sale mejor?

La paella valenciana, pero la de la huerta con pollo, judías y alcachofas. También pongo el himno de Valencia cuando apago el fuego. Es una belleza y dura lo mismo que el tiempo de reposo del arroz.