Paula Ordovás: «Adoro comer y entreno mucho»

La periodista, empresaria y creadora de contenido Paula Ordovás, nos da algunas claves sobre alimentación, salud y fitness.

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La influencer Paula Ordovás

Come bonito, entrena sexy (Martínez Roca), es el primer libro de Paula Ordovás, aunque en realidad es casi un manifiesto de lo que para ella de verdad importa. Más allá de la etiqueta de influencer, la creadora del blog Mypeeptoes hace una reflexión sobre los dos ejes que equilibran su vida: la alimentación sana y el ejercicio. Lo que no quita para que, además, lo que comemos agrade a la vista.

La forma, como la fama… ¡cuesta! ¿Algún consejo?

Cuidarte desde dentro. De nada sirve hacer deporte o miles de tratamientos estéticos si no cuidas los que comes. La gasolina que le das a tu body es crucial. Todo suma, claro que sí, pero comer saludable, alimentos reales, el 95% de tu tiempo hará que tengas mejor la piel, el pelo, el cuerpo en general, que te sientas más enérgica… El cuerpo es el lugar en el que vivimos así que debemos cuidarlo mucho. Nadie más lo hará por nosotros.

¿Cómo se come bonito?

Adoro la estética cuidada en todo lo que me rodea y adoro comer, así que la presentación de los platos es muy importante. Qué esté bueno, pero que te entre por los ojos. Eso es comer bonito. ¡Platos llenos de color y vida!

«No suelo pasar hambre nunca porque organizo
perfectamente mis comidas»

 

Entrenar es motivador y también cansado… pero explica lo de ‘sexy’.

Comer saludable, entrenar full body para sentirte al 100% hace que te veas y sientas bien contigo misma. Todas las mujeres somos sexys a nuestra manera. Tengamos el cuerpo que tengamos en función de nuestra genética. Todas somos únicas. Pero, ese sentimiento después de entrenar y darlo todo, ese es el sexy del que hablo.

Portada libro Paula Ordovás

 

¿El gusto al vestirse para un almuerzo o una cena especial… también importa?

¡Arreglarme es de las cosas que más me gustan! Lo que nunca falla en una cena especial es un little black dress con unos buenos complementos: zapatos de infarto, bolsazo y unos buenos pendientes.

¿Quién te ha influido más en la cocina?

Mi madre. Tuvo un catering cuando yo era pequeña y el sentido de la estética y la presentación de los platos nos lo inculcó desde siempre.

¿Qué capricho gastronómico no consigues evitar nunca?

Los quesos, ¡los adoro todos!

¿Y el que jamás te concedes?

Me fascina el helado de menta y chocolate, pero evito siempre los azúcares y endulzantes.

¿Cuándo fue la última vez que pasaste hambre?

No suelo pasar hambre nunca porque organizo perfectamente mis comidas y snacks a lo largo del día. Adoro comer y entreno mucho, por lo que siempre lo tengo bajo control.

«Me encantaría saber hacer un buen cocido madrileño»

¿Tu comida favorita…?

Las alcachofas y el aguacate en todas sus variantes. Soy una ‘AvoLover’ en toda regla. En tartas, salsas, cremas, bowls, ensaladas… El aguacate, ¡queda bien con todo!

… ¿y la que menos te gusta?

No me gusta nada la casquería ni la morcilla. De pequeña pasé horas castigada delante de un plato de morcilla y desde entonces no volví a probarla. ¡Mi madre siempre ha sido muy estricta!

Un menú con el que nunca fallas.

Espaguetis de calabacín con vieiras y alioli de aguacate, cilantro y pistachos y mis tablas de quesos, frutos secos, fruta, verdura y hummus de distintos sabores. ¡Me encanta montarlas a lo grande y sorprender a los invitados!

El último restaurante en el que has sido feliz…

En Ovillo del chef Javier Muñoz-Calero. Un invernadero que te transporta al sur de Francia, en el que disfruté de comida tradicional con productos 100% naturales con denominación de origen. Sigo soñando con sus gambitas a la sal, su tomate aliñado y el bacalao con ajo, perejil, guindilla y palo cortado. ¡Estoy deseando volver!

¿El primer plato que aprendiste a hacer?

La clásica tortilla francesa y gazpacho andaluz.

¿Y el último?

La pizza de champiñón, rúcula y mozzarella fresca con base de boniato. Sin harinas y con tomate casero. ¡Está de llorar de rica!

El plato que mejor te sale…

El pollo al curry con verduras y cuscús de coliflor.

…¿y uno que nunca has conseguido hacer?

Me encantaría saber hacer un buen cocido madrileño, pero aunque me guste cocinar, odio tirarme horas en la cocina. Me gustan los platos fáciles que no requieran mucho tiempo. Y siempre me da pereza ponerme a ello.

«Mi chupito de jengibre, limón y cúrcuma es mi chute de energía»

¿Recuerdas cuál fue el primer restaurante que te impresionó?

Zalacaín y su pequeño búcaro Don Pío, una mezcla de huevo de codorniz cocinado con salmón en gelatina y caviar Beluga. Se sirve en un recipiente de porcelana y plata antiguo.

Uno por conocer.

Muero por visitar Copenhague y su clásico Apollo Bar.

Si pudieras elegir, ¿a qué cocinero invitarías a cenar?

A Dani García, ¡adoro su cocina y él es auténtico!

Tu bebida favorita.

Mi chupito de jengibre, limón y cúrcuma de cada mañana. Es mi chute de energía.

¿Qué tres cosas no faltan nunca en tu nevera?

Mucha variedad de fruta, verdura y lácteos (quesos frescos, yogures desnatados y kéfir de cabra).

Una película que siempre te da hambre.

Sin Reservas, con Catherine Zeta- Jones.

¿Qué plato no soportabas de pequeña y ahora te encanta?

El pescado. No me gustaba nada. Ningún tipo. Ahora lo adoro.

¿Y qué pedirías en tu última cena?

Un gran plato de alcachofas con escamas de sal del restaurante Roostiq. ¡Siempre tengo antojo!

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