Para muchos de nosotros, despertarnos por la mañana con un café se ha convertido en un hábito. El café contiene cafeína, un estimulante que actúa sobre nuestro sistema nervioso y nos proporciona energía. Sin embargo, algunos estudios realizados en Estados Unidos han demostrado que el café no es la única sustancia que puede mantenernos despiertos, sino que tomar una manzana por la mañana puede producir el mismo efecto que la cafeína en nuestro cuerpo.

La manzana posee fructosa, un azúcar natural presente en las frutas que, junto a la cantidad de fibra de las mismas, nuestro cuerpo absorbe y distribuye como energía más lentamente, por lo que su efecto estimulante perdurará por más tiempo que el de la cafeína. Además, esta fruta contiene grandes nutrientes y vitaminas que nos proporcionan sensación de saciedad, por lo que es una alternativa muy saludable al café que te permitirá seguir rindiendo en tu día a día.

Entonces, ¿mañana cambiamos el café por una manzana?