Errores que cometes al cenar, ¡cámbialos!

Cenar es el momento gastronómico de desconexión tras una jornada en la oficina pero ¿y si lo hacemos bien?

Compartir

Una mala cena no sólo puede arruinarte la noche, sino también desencadenar en un despertar de perros y el remordimiento de estropear la dieta. En cualquier caso, esto sólo ocurre con grandes exceso pero existen errores pequeños que cometemos a diario y no sabemos apreciar. Sigue estas recomendaciones y ¡apúntate al cambio!

  • El ‘clásico escaso’. Se trata de la típica cena para evitar calorías, el yogur. Pero cenar solo esto no es buena opción. Si quieres incluirlo en tu menú, que sea de postre como complemento de algo más.
  • La ensalada que hincha. Por la noche siempre será mejor elegir cremas o verduras cocidas o al vapor que vegetales crudos o en frío porque pueden hacerte sentir hinchado.
  • Fruta en la cena. A muchos se nos hace bola lo de las cincos raciones de fruta diarias y consideramos que una cena a base de fruta es la mejor idea pero no. Depende mucho del fruto que elijas ya que algunos pueden contener bastantes calorías. Y no sólo eso, sino que, además, pueden llegar a ser indigestos. Si, aún así, quieres cenar fruta, lo mejor es tomarla cocida o cocinarla a la plancha  para evitar malas digestiones.
  • Siempre carne. Al igual que ocurre con la fruta, la carne puede resultar indigesta. La mejor opción es elegir carnes blancas y prepararlas al horno o a la plancha, evitando eso sí, las salsas contundentes. Y si quieres un gran cambio, el pescado para cenar suele ser mejor opción.
  • Cereales y leche. Aunque componentes de la leche como el triptófano ayudan a dormir, mezclarlo con cereales a última hora del día no es buena idea, sobre todo si acabas tomando más cereales que leche, ¡se dispararán las calorías!