Afrodisiacos: mitos y verdades

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1. Afrodisiacos: mitos y verdades

Por afrodisiaco entendemos ese, generalmente, alimento que tomándolo repetidas veces nos predispone a una actitud más cariñosa con los demás; un estimulante natural que libera serotonina en nuestro cerebro, desencadenando sensaciones de bienestar y relajación que nos permite mantener relaciones sexuales más placenteras. Hasta aquí todo perfecto pero, ¿la valía de estos alimentos es verdad o es un mito?

Como todo, existe una parte de verdad en la capacidad de algunos alimentos para encendernos sexualmente pero también hay mucha leyenda urbana en las propiedades.

Son muchas las investigaciones, como las realizadas por el Departamento de Salud de los Estados Unidos, que aseguran que no existe un alimento afrodisiaco como tal sino la relación que el cerebro establece entre lo sexual y algunos alimentos. Por ejemplo, las almejas, las ostras y los mejillones, vendidos como afrodisiacos, no lo son, simplemente su forma y olor recuerdan a los órganos genitales femeninos y esto hace que el cerebro se active y vea morbo donde, en verdad, no lo hay.

Similar es lo que ocurre con las fresas: su forma y textura recuerdan a una lengua y esto no deja de generar deseo y morbo.

 

2. Afrodisiacos: mitos y verdades

Los higos, que recuerdan a los genitales femeninos, también consiguen en el hombre el efecto deseado.

3. Afrodisiacos: mitos y verdades

¿El chocolate? Sí podemos afirmar que sea un afrodisiaco natural ya que tiene un efecto revitalizante y contiene teobromina, un componente que palia el cansancio y activa la mente; también triptófano, aminoácido precursor de la serotonina (relacionada con el humor y el placer).

4. Afrodisiacos: mitos y verdades

El azafrán sí mejora la actividad sexual y muchos estudios, de la Universidad de Guelph (Canadá), por ejemplo, lo entienden como un afrodisiaco natural mucho más efectivo que cualquier otro.

5. Afrodisiacos: mitos y verdades

Lo mismo ocurre con el ginseng, con propiedades muy similares a la del azafrán y el chocolate pero elevadas a su máxima potencia.