El verano llega a Sagardi con el producto estrella de la huerta vasca: la guindilla de Ibarra

Ana María Clemente

La guindilla de Ibarra es uno de los productos estrella de las huertas de Euskadi. Un tesoro vegetal al que denominan “langostinos de Ibarra” que reaparece en los meses de verano y que se ha propuesto triunfar en la carta del Grupo Sagardi.

Especializado principalmente en cocina vasca y, sobre todo, en la elaboración del chuletón de vaca vieja a la parrilla, el restaurante ofrece durante estos meses un menú cargado de sabores que evocan la tierra a través de productos de temporada como los tomates de caserío de huerta propia, la guindilla, así como el bonito de Bermeo servido con tomate y guindilla fresca, entre otras propuestas.

Las guindillas, como ocurre con los pimientos del padrón, se sirven fritas y con un poco de sal a modo de aperitivo, seguido de una ensalada de tomates de distintas variedades con guindillas frescas. Todo ello acompañado de un pan artesanal a base de harina molturada a la piedra que querrás mojar en aceite y no parar.

Otra de las propuestas del menú de verano es el marmitako de bonito, uno de los ingredientes imprescindibles de las costas del País Vasco y que aquí se preparar a modo de guiso. Un plato sencillo, elaborado con bonito del puerto de Bermeo, patatas y verduras pero con muchísimo sabor.

Las carnes rojas, como es lógico, no podían faltar entre las opciones. Casi todas las que se sirven están maduradas en unas neveras que uno puede ver nada más entrar en el restaurante. Ofrecen dos opcione: la vaca vieja y la vaca rubia gallega dry aged, un poquito más cara pero con un sabor inigualable. Imanl Jaca, cocinero, lo prepara cubriendo el chuletón de sal y dejando que ésta penetre dejando su sabor.

 

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