Quiche de espinacas y queso feta

Es uno de los platos más típicos de la cocina francesa y uno de los que más se han puesto de moda en los últimos años. La quiche va más allá del jamón york y el queso y te lo queremos demostrar.

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Por su ligereza, por sus posibilidades y por su maravilloso sabor queremos que la quiché se convierta en uno de los platos con los que sorprender a tus invitados. Puedes servirla como entrante, primero, segundo o hasta en un brunch. Esta es una idea pero sus posibilidades son infinitas.

Ingredientes:

  • 1 masa quebrada
  • 250 gramos de hojas de espinacas ya lavadas
  • 1 queso feta
  • 4 huevos
  • 50 gramos de cebolla crujiente
  • Sal
  • Pimienta
  • Ajo en polvo

Modo de preparación:

Precalienta el horno a 200ºC. Extiende la masa quebrada en la fuente que vayas a utilizar para hacer la quiché y una vez colocada pínchala con el tenedor para evitar que se hinche. Cuando el horno ya esté caliente, métela con un puñado de garbanzos secos encima hasta que comience a dorarse. De esta forma la masa se mantendrá estable y crecerá de una manera uniforme.

Mientras se calienta ponemos en un bol los 4 huevos y batimos. Añadimos sal, pimienta y ajo en polvo al gusto. Cortamos o desmigamos el queso feta en trozos pequeños y vamos añadiéndolo poco a poco al huevo batido. Mezclamos bien. Añadimos las hojas de espinacas a la mezcla y revolvemos bien. Puede que parezca que hay muchas espinacas pero una vez lo metamos al horno comprobarás que al cocinarse se hacen muy menudas. Una vez la masa esté dorada la sacamos del horno, colocamos la mezcla en su interior y volvemos a meterlo al horno para que cuaje. Cuando comience a estar lista, abrimos y esparcimos la cebolla frita por encima y dejamos que se dore un poco más dándole un toque de calor. ¡Qué aproveche!