En un lugar de la campiña

Paula Móvil
En los frascos más pequeños se esconden las mejores esencias. Y en los ‘Portraits’ de Penhaligon’s, se encuentran los más audaces.
En 1870 y por la obra y gracia de un barbero de Cornwall, que se instaló en Londres en pleno auge de la época Victoriana, nació la marca Penhaligon, otorgándole aroma a la elegancia que marcaba el ritmo de aquella época. En la última contribución de la marca para Penhaligon, la memoria de su fundador, William Penhaligon, es ahora un álbum familiar de retratos compuesto por tragedias de brandy y haba tonka, codicias de mandarina y venganzas de lirios de duquesas, lores y duques enfrascados en perfectas botellas. Una verdadera delicia hecha a medida del tocador de los olfatos más sibaritas (penhaligons.com).
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