Libertad (no condicional) tras el cautiverio de una langosta de 132 años de edad

Tras veinte años viviendo retenida en un acuario la langosta Louie, de 132 años de edad, disfruta ya de su libertad absoluta.

Qué pena. Podría haber sido antes, pero no, ha tenido que ser a los 132 años cuando la langosta Louie, de 10kg de peso y retenida en el acuario del restaurante Peter’s Clam Bar, ha podido disfrutar de su libertad y comenzar una nueva andadura en las aguas de una bahía del Océano Atlántico, a donde viajó el pasado 16 junio tras ser liberada de unas cristaleras.

El estanque artificial instalado en este restaurante de Long Island, en Nueva York, y que ha dado cobijo a Louie durante dos décadas seguidas, ha pasado a mejor vida. Aunque quien sí ha pasado a mejor vida es la langosta  que ya vive tranquila en una bahía muy lejos de su último hogar, hasta donde viajó en lancha el pasado sábado 16 de junio.

132 años de edad con 20 de ellos cohibida en un acuario es tiempo más que suficiente para regalar a Louie la libertad que se merecía, disfrutar de sus años de jubilación a sus anchas en un lugar tranquilo y lejos del hambre de los comensales de Peter’s Clam Bar, el restaurante que la ha visto crecer y engordar a partes iguales durante todo este tiempo.

La liberación definitiva tuvo lugar en una fecha muy señalada para los estadounidenses, el Día Internacional de la langosta, día en el que ella corrió más suerte que sus compañeras de jaula por no acabar en la cazuela.

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