En la bodega de Conchita Martínez Recibidos

Emilio Molines

Una de las grandes tenistas españolas, ganadora histórica de Wimbeldon. Hoy, junto a diversos proyectos, disfruta de su otra gran pasión: el vino.

Ha logrado 33 títulos de la WTA, 3 medallas olímpicas con el equipo nacional
y cinco títulos de Copa Federación. Por algo es actualmente la capitana del equipo masculino de Copa Davis y del equipo femenino de Copa Federación. Pero Conchita Martínez (1972, Monzón, Huesca) tiene otra gran pasión. “La verdad es que siempre me había hecho ilusión tener un rinconcito donde los vinos estuvieran bien acondicionados  Esplugas de Llobregat más de 20 años, pero solo hace tres que instalé mi pequeña bodega, de la que estoy muy orgullosa”, explica la tenista.

En esa bodega cuenta con cerca de 500 botellas de grandes marcas de vino, como un Château Latour del 72. Conchita también destaca unas botellas de Burdeos del 85, otro del 89, un Vega Sicilia… “Tengo un poquito de todo –señala la ex tenista–, desde vinos franceses a diferentes denominaciones de España, vinos italianos, australianos, americanos…” Su afición empezó cuando jugaba al tenis y conoció a un americano que era un loco del vino, hasta el punto de que en su casa de Aspen tiene una bodega espectacular con más 10.000 botellas. En Barcelona también se deja aconsejar por expertos como Quim Vila, de Vila Viniteca, de quien es gran amiga: “Ya hemos organizado muchas catas en su local”.

La aragonesa fue designada como embajadora del vino en 2015 Hen FENAVIN. “Que me hicieran embajadora del vino español fue idea de la periodista Olga Viza, que sabía de mi afición, me propuso, y me eligieron. La verdad es que me ilusionó mucho y me llenó de satisfacción que me reconozcan en otro ámbito que me apasiona”, reconoce la deportista.

©Valeri Plataiev

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