¡Dormir en un tres estrellas Michelin ya es posible! Y todo gracias a Pedro Subijana y su nuevo Hotel Akelarre

Ana María Clemente

Cuando en 1975 Pedro Subijana heredó el restaurante Akelarre nunca pensó que recibiría el Premio Nacional de Gastronomía al Mejor Cocinero; ni tampoco que su proyecto recibiría y mantendría tres estrellas Michelin. Y muy probablemente tampoco se imaginó levantar un hotel en la parte inferior que alberga el restaurante. Pero era su sueño y por fin se ha materializado.

Inaugurado el pasado 1 de julio, Hotel Akelarre se encuentra en un enclave privilegiado, en pleno Monte Igueldo, en la parte inferior del restaurante y en edificios de nueva construcción para ser exactos. Consta de 22 habitaciones clasificadas en tres categorías -Doble Vista Mar, Deluxe Vista Mar y Suites Akelarre- con vistas panorámicas al Cantábrico para disfrutar del amanece así como de la puesta de sol.

Cada una de ellas cuenta con camas King size y una amplia selección de almohadas para hacer la estancia aún más confortable. En los baños uno podrá encontrar bañera y ducha con efecto lluvia, lavabo doble y amenities de Per Puro. La tecnología de última generación tendrá una presencia importante a través de televisores de 40 pulgadas con sistemas de sonido Bang & Olufsen y conexión con Apple TV. Un auténtico lujazo que se completa con una zona de spa y wellness de 800 m2 para que los huéspedes puedan relajarse en la piscina con circuito de hidromasaje, baño de vapor y sauna, además de la amplia carta de masajes y tratamientos de belleza de Sisley.

En cuanto a las habitaciones, tal y como se ha mencionado anteriormente, el hotel las divide en tres categorías. En cuanto a las Doble Vista Mar, un total de 14, ofrecen vistas al mar y una terraza amueblada con butacas y mesa para poder desayunar con las mejores vistas del Cantábrico. Disponen en 50 m2 y están decoradas con materiales que le aportan un estilo sobrio y elegante. Las habitaciones (6) Deluxe Vista Mar también mantienen el estilo contemporáneo y elegante, son un poco más amplias que las anteriores y también cuentan con terrazas.
Las otras dos habitaciones que completan el hotel son las Suites Akelarre, de 100 m2, que, además de las comodidades anteriores, disponen de un vestidos, terraza con ventanales y una piscina privada.


Además del restaurante Akelarre, los huéspedes podrán saborear otras ofertas gastronómicas gracias al espacio Oteiza, que dispone de un recetario que se sumerge en las raíces vascas basado en la cocina de producto.

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