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El plástico nos rodea. El problema no son las moléculas del polímero, ya que estas son demasiado grandes para traspasarse del envase al alimento, pero junto a estas nos encontramos otras, mucho más pequeñas, que sí pueden llegar al contenido con el que está en contacto. Algunos de estos químicos podrían causar problemas serios de salud. Estos actúan sobre el organismo, produciendo desregulación del sistema endocrino, cerebro, metabolismo, sistema cardiovascular y… el gran conocido efecto cancerígeno.

La población más joven y la más longeva son los más vulnerables.

Para evitar el reciclaje inapropiado de estos objetos de plástico se ha establecido un símbolo, un triángulo, que regula el tipo de reciclaje del objeto. Los números abarcan del 1 al 7, los “positivos” son el 1, 2, 4, 5, aunque las botellas que se realizan con estos componentes no pueden ser reutilizadas. Los productos con los números 3, 6 y 7 deben evitarse por los compuestos que llevan.

mero 1. No se debe usar la botella después de su fecha de expiración. Elaborado con el plástico tereftalato (PETE o PET). Utilizado para botellas de zumo, agua y otros líquidos o bebidas. Su reutilización se basa en bolsas de asas, muebles, alfombras…

mero 2. Plásticos reutilizables. Hecho con polietileno, estos son cajas de leche, botes de champú, de detergente… Se recicla en bolígrafos y mesas -entre otros-.

Número 3. Cuanto más lejos, mejor. Estos plásticos están hechos de vinilo, y se caracterizan por su componente estrella, la Dietlhidroxilamina. Este puede llegar a ser cancerígeno a largo plazo. ¿Dónde lo encuentro? Su uso se centra en tuberías de plomo, bolsas para productos de la cama, juguetes plásticos, envolturas de alimentos, etcétera. Su reciclaje se centra en rebotes de velocidad, cubiertas y canalones de carretera.

mero 4. Reusable. Este plástico está hecho de polietileno de baja intensidad, que se traduce en bolsas reusables de la compra.

mero 5. El plástico más amigo. ¿Su componente? El polipropileno. Se usa en copas de crema de helado, botellas de jarabe, pajitas, envases de yogurt, etcétera.

Número 6 y 7. Evítalos a toda costa. Son plásticos peligrosos y mortales, y son el poliestireno y la mezcla de policarbonato y bisphenol-A, respectivamente. El primero se usa en cuberterías de plástico, cajas de discos, huevos, bandejas de carne… En cuanto al segundo, lo encontramos en gafas de sol y material a prueba de balas -entre otros-.